viernes, 28 de octubre de 2016

Destinazione Paradiso

Después sueño inevitable, sentimos el viento como los caballos salvajes, somos libres como niños y nos mojamos los pies, caminamos sobre la arena de esta y otras playas, recorremos los pasajes secretos y los amamos por hacerlos nuestros. Tomo mi guitarra, y llevo tan sólo nuestras manos como equipaje y seguimos a las caravanas que van a nuestros sueños con una brújula que dice "Destinazione Paradiso" en los cuatro puntos cardinales.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El paso de un cometa...

Llegó en mi “noche triste”, en mi “oscuridad del alma”, llegó en un tiempo en el que pedía a Dios respuestas y señales de su Amor. Para mí ha sido uno de los más bellos acontecimientos de mi vida, porque lo que es del alma, sólo se reconoce con el alma. Y aunque con mis palabras no logre expresar lo que no se ve, les contaré entonces lo que sí se ve y cómo fue.
Sábado 3 de Septiembre – Te vi entre los coches del estacionamiento de mi casa. Me veías también con tus grandes ojos azules y te me acercabas, sin salir huyendo como todos los otros gatos con los que me he topado en mi vida. Te regalé una caricia fugaz. Entré a mi casa y te dejé afuera.
Domingo 4 de Septiembre – Te vi de nuevo afuera de mi casa. ¿No tenías casa? ¿Necesitabas cariño? Te volví a acariciar y te pusiste de pancita para que te acariciara mejor. Pareces un perro, en realidad, o algo más… Entré a mi casa y te dejé afuera.
Lunes 5 de Septiembre – Me preparé en la mañana para ir a trabajar y una de mis hermanas me dijo “Hay un gatito afuera, y cuando abrí la puerta se metió como si fuera su casa”. Entonces me emocioné porque ya te quería. Abrí la puerta y te dejé pasar. Curioseabas alrededor, husmeabas y no tardaste mucho en acostarte en el piso, como si llevaras toda tu vida en ese lugar. Te tuve que volver a sacar porque tengo 2 perritas muy celosas, hasta que no dilucidara una mejor opción.
En la tarde te compré tu comida, tu arenero y un collar con campanita que sabía te quedaría precioso y te mandé a hacer una plaquita con mi teléfono y una leyenda que dijera “I’m adopted”. No me interesaba hacerte mío, porque sabía que no eras de nadie sino del Viento, pero un collar te protegería al menos y te aseguraría comida por el resto de tu vida.
Martes 7 de Septiembre- Quería probar si podía alguien más adoptarte en lo que yo resolvía el dichoso paradigma de cómo hacer que 2 perros y 1 gato convivieran en armonía y amor. Así que te llevé a casa de una amiga. No, desde tu primer paso comenzaste a maullar, no era el lugar donde querías estar. Intentamos quedarnos. No estuvimos más de una hora. Nos regresamos a casa y sólo te di un paseo en coche, totalmente en vano… y por el contrario, descubrí que odiabas los coches, que te daban miedo. Te dije que nunca más te subiría a uno, creo que lo entendiste porque te quedaste tranquilo en mi regazo mientras yo manejaba.
Miércoles 8 de Septiembre - Quería llegar a casa para estar contigo, había algo que me llamaba a ti, quería descubrirlo. Olvidé mis llaves para entrar y tenía que esperar a que llegara alguna de mis hermanas para que me abriera. Mejor. Estuvimos 3 horas en mi coche. Yo acostada en el asiento con mis pies sobre el tablero. Tú en el tablero, acostado, mirándome y rozando mis pies, como empujándolos suavemente, como si ellos fueran tu almohada, o es que ¿de verdad me acariciabas?
Jueves 9 de Septiembre – En la noche, regresando de trabajar…Te metí a mi cuarto a escondidas. Las perritas se dieron cuenta, tienen buen olfato, estaban reclamando su territorio husmeando por debajo de la puerta. No las iba a dejar pasar, sabía que aquello podría terminar en una tragedia. Ni a ti ni a mí nos importó. Te dormiste abrazándome el brazo, y tu ronroneo me daba paz. Pensaba en lo hermoso que es que una gota del amor de Dios se encerrara en un cuerpecito tan pequeño.
Pasó una semana, ya te había comprado una casita que nunca usaste (no sabía que a los gatos no les gustaban las casitas). Te metía a mi cuarto siempre que podía. Me acariciabas la cara. Te acariciaba hasta que te quedaras dormido. Meditaba junto a ti, me tranquilizaba tu presencia.
Sábado 18 de Septiembre- Lo primero que hice, como cada mañana fue abrir la puerta, siempre escuchaba tu cascabelito acercarse. Esta vez… no lo escuché. Hice mis cosas, te extrañaba, pero pensé que te podías haber ido a pasear, o a buscar una gatita. Te esperaba.
Domingo 19 de Septiembre- Abrí la puerta en la mañana. No escuché nada… No estabas. Dejé la puerta abierta todo el día… sabía que no regresarías. Me dolió el corazón. Lloré mucho.
Nunca supe quién eras…
Sabías que estaba agradecida. Sabías que te amaba.
Hasta siempre… Cometa.

jueves, 9 de junio de 2016

Por si ocurre

Sentir el universo sólo por un roce y que duela un poco si hace frío. Es agridulce. Es poesía. Es tierra santa.
Que el corazón vuelva a nacer cada vez que te pronuncie, porque me sé de memoria el sabor de la luz y el sonido del amor, porque se le ocurrió nacer en una esquina y encontrarte.
Que escuchemos cuando estalla una galaxia, que los movimientos tectónicos del querer ocurran para destrozarnos y volvernos a hacer. Que no quede nada.
Y si acaso después del vacío... yo te veo y tú me ves... propongo un brindis: por los niños que corren tras las palomas de tu mirada, por los puños alzados que quieren un mundo mejor, por las reglas que se rompen sin heridas, por el emblema de cada amanecer que se parece a ti, por las alas del mar que nos callan porque son más sabias, por los rebaños que tienen de techo el firmamento, por lo que siempre fuimos.

jueves, 21 de abril de 2016

Comprendí pues, las dos formas de "amar"


En la primera... cuando la materia prima, y el regalo otorgado, está hecho desde nuestra personalidad, desde nuestro ser en vías de transformación y despertar conciente, o peligrosamente desde nuestro ensueño. El problema es... que este tipo de amor lleva un poco de todo: nuestras percepciones, nuestras preferencias, nuestro inconciente a veces tramposo, nuestro ego. Principalmente: nuestros deseos. Damos conforme a lo que podemos con nuestros 5 sentidos, y no está completo. Al final, hacemos sufrir al otro, y sufrimos nosotros.
En la segunda forma de amar: la fuente, es la Fuente del Eterno. No nos sentimos identificados ni con nuestro supuesto "yo" ni con lo que observamos aparentemente en el otro, no esperamos nada, nada... Nada. Sólo somos un medio, un instrumento, una bombilla que pasa corriente, una antorcha que pasa el Fuego. Y ahí... la alquimia sí es perfecta, porque el Amor de Dios es perfecto. No nos involucramos, ni siquiera analizamos, sólo... recibimos de lo Alto y lo entregamos a nuestro hermano... que está en lo bajo, quizá un poco más bajo que nosotros o quizá un poco más arriba -no nos corresponde juzgar ésto-, pero al final... nos eleva siempre a ambos, nos acerca más al Padre.
Entendí entonces, por qué en el verdadero Amor, no hay temor, porque el que teme no ha sido perfeccionado en el Amor.
Esta Verdad... me ha sanado. Deseo lo mismo en ti, si lo estás leyendo. Y si no lo lees, algún día también comprenderás.
Paz, MB.


martes, 15 de marzo de 2016

Muerte es Reverencia

La muerte nunca será una amenaza para el ser humano, sino para el ego.


Hoy pensaba en la muerte (nótese que la palabra “muerte” significa separación). Y no me refiero tanto a la separación del cuerpo físico de nuestros otros cuerpos, sino a la que tenemos que vivir siempre… si queremos ser felices (nótese una vez más que el estar “satisfechos” no necesariamente significa felicidad y paz).
He recordado un significado diferente para la muerte.
...
Muerte es... deshacernos con el aire. Muerte es rendición (rendición de nuestra obsesión por controlar), muerte es entrega (de todo el personaje que creemos ser).
 
La muerte es arrancarte el corazón y ofrendarlo por amor.

Muerte es... reverencia.

viernes, 19 de febrero de 2016

Blue Bird

Tu alma, que no habla, se movió en el no-espacio y pronunció mi inaudible nombre. Entonces te reconocí cuando el sol amanecía y llegué a tu existencia en forma de pájaro azul. (M.B.)


jueves, 21 de enero de 2016

Encuentro atemporal

Me enseñaste el valor de las estrellas, cómo la luz continúa eternamente después de la muerte. Con poco aliento, -sin darte cuenta- me hablaste del infinito. Lo rara y hermosa que es nuestra existencia. No pude evitar pedirte que me volvieras a contar, pero no encontré una pluma.


Daría todo por escucharte decir de nuevo: que el universo fue hecho sólo para que yo pudiera verlo.


Con poco aliento, entonces, hablaré del infinito, de lo rara y hermosa que es tu existencia.  








lunes, 14 de diciembre de 2015

De aquí a la realidad

No hay realidad más allá de la que está dentro de nosotros. Es por ello que muchos vivimos apenas una vida irreal. Tomamos imágenes exteriores para convertirlas en una “irrealidad” y nunca permitimos que el mundo interior se manifieste.

Es que no hay nada más molesto para nosotros que seguir el camino que nos conduce a nosotros mismos. Tenemos miedo porque no nos conocemos, tenemos miedo de encontrar a Dios, tenemos miedo de descubrir el Amor.

Muchos nos estrellamos para siempre en ese desastroso vacío y permanecemos dolorosamente apegados a un paraíso perdido, que de paso, nos ultraja la bendita felicidad.
Quizá si despertamos de nuestro letargo podamos percibir con humano esfuerzo el mundo luminoso sobre las ruinas mentirosas de un periodo de vida desmoronado.


viernes, 11 de septiembre de 2015

Mi parque favorito

Busqué por toda la ciudad, y te encontré soñando. Sucedió entonces. Y cuentan que cuando sucede, pasa el amor sin tanta algarabía, pero directito al punto más hondo de un alma para embalsamarlo con agua hirviendo de espuma y rosas.

Silencio, luego manos, que tienen la magia de transfigurar todo lo que tocan en manantiales que arden como Yellowstone, luego espaldas que reciben los amaneceres, cálidos y satisfechos, luego oídos que se enamoran irremediablemente de risas, de risas que nada tienen de inocentes, luego piernas que caminan felices por el circo de latidos que provoca el simple gusto, y el olfato, pero sobre todo el tacto, porque me gustaba tocarte más que haber vivido.

Me bebí de todo, me extasié de todo, te quise de todo a todo.

Y sí pasas en forma de parvada sobre el mar, te ofrezco tempo, cadencia, calor y seda en cada cónclave de besos que me dejes regalarte.

miércoles, 17 de junio de 2015

El idilio de nuestras estrellas

"Me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía, o creía saber, que una estrella no puede ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dio unos pasos hacia adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella."

Y Eva misma, explicó "No debe usted entregarse a deseos en los que no cree. Sé lo que desea. Pero tiene que saber renunciar a esos deseos o desearlos de verdad. Cuando llegue a pedir con la plena seguridad de que su deseo va a ser cumplido, éste será satisfecho. Sin embargo, usted desea y al mismo tiempo se arrepiente de ello con miedo. "

"Demian". Herman Hesse.